EL FIN DEL DERECHO RUDOLF VON IHERING PDF

Papel de la voluntad en el se animado. Ifiuencia de la experiencia. Nocin de a vida ani- mal. El querer humano. Esfera interna del pro- ceso de la voluntad: ky de finalidad.

Author:Kazralmaran Doushakar
Country:Cape Verde
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):26 January 2009
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Papel de la voluntad en el se animado. Ifiuencia de la experiencia. Nocin de a vida ani- mal. El querer humano. Esfera interna del pro- ceso de la voluntad: ky de finalidad. El fin; su necesi- dad Coaccin fsica; psicolgica. Fin de los actos inconscientes. Esftra e- terna del proceso de la voluntad: ity de causalidad. La voluntad independiente de la ley de causalidad. Todo acontecimiento, es decir, toda modificacin en el mundo fsico, es la resultante de una modificacin anterior y aecesaria para su existencia.

Este postulado de la razn, por la experiencia confirmado, es el fundamento de lo que se flama la. Esta ley rige tambin la voluntad. Sin razn suficiente, L1flR manifestacin de l voluntad es tan inconcebible como un mo- vimiento de la materia Entender la libeftad de la voluntad y en el sentido de que sta puede manifestarse espontneamen- te, sin un motivo que la determine, es creer en el barn de Munchhausen que se desentierra del fango.

Es, por lo tanto, necesario, para que la voluntad obre, una razn suficiente, una causa. Es la ley universal. En la natura- 1 cza inanimada esta causa es de esencia mecnica causa effi- ciens ; psicolgica cuando se reliere la voluntad: sta obra en vista de un fin, de un objeto Zweck, causa finalis.

La piedra no ene por caer, sino porque debe caer, porque le han quita- do el sostn. Este Jin rige de un modo tan ineludible la accin de Ja voluntad, corno el porque determina el movimiento de la piedra que cae. Un acto de la voluntad sin causa final, es un imposible tan absoluto como el movimiento de la piedra sin causa eficiente. Tal es la ley de causalidad: psicolgica en el primer caso, puramente mecnica en el segundo.

Para abreviar, llamar dresde luego Ja primera ley de finalidad, para indicar as, por su mismo nombre, que la causa final es la nica rzu psicolgica de la voluntad. En cuanto la ley de causalidad mecnica, el trmino ley de causalidad bastar para designar- la en adelante. Esta 1y, en est ltimo sentido, puede expi- carse as: ningn acontecimiento se produce en el inundo fi- sico sin un acontecimiento anterior en el cual encuentra aqul su causa.

Es la expresin habitual: no hay fecto sin causa. En la causa, el objeto sobre el cual se ejerce la accin permanece en estado pasivo; aparece como un punto aislado en el uni- verso, sometido en este momento la ley de causalidad. Por el contrario, el ser que un fin pone en movimiento se hace activo, obra. La causa se relaciona con el pasado, el fin abar.. Quia, contesta aqul; ut, dir sta.

Lo cual quiere decir, sin embargo, que la causa final contenga una perturbacin del orden et lo creado, y en su consecuencia lo determinante, no deba preceder, en cuanto al tiernp, lo determinado. Aqu tambin la razn determi- nante pertenece al presente; lo determinante precede, en cuan- to al tiempo, lo determinado. Esta impulsin determinante es el concepto inmanente el fin del que obra, y el que le lleva obrar, pero ci objeto de este concepto es lo futuro, lo que el ser que obra quiere conseguir.

Cuando en la naturaleza la vida se manifiesta por un des- arrollo psquico, al punto se revelan el amor la vida, la es- pontaneidad y. Frente s mismo, todo ser viviente es su propio protector, su propio guardin, de la conservacin de s mismo encargado.

Previsora, la natu- raleza se lo descubre y le revela los medios para no faltar su tarea. Bajo este aspecto, con el animal comienza, en la naturaleza, la vida y con ella la misin de la voluntad. Eii esta esfera in- ferior vamos buscar nuestra primera concepcin de aqulla; donde, con ella, arece por vez primera su indispensable mvil, ci fin. La esponja seca se llena de agua, el animal sediento bcbe.

Son estos dos hechos idnticos? En apariencia s, en realidad n; En efecto, la esponja se empapa para llenarse de agua, el animal bebe para apagar su sed. Es el mismo animal quien nos lo dice. Un perro bien amaestrado no bebe cuando su amo se lo prohibe. Por qu? A la idea de que hay agua y que esta es propia para apagar su sed, se opone la de los golpes que recibir si no respeta la prohibicin. Esta concepcin no la origina una impresin sensible, actual, proviene nicamen- te de su memoria.

El recuerdo de los golpes no. Pero si la renuncia al placer de beber es en este caso un fenmeno psicolgico y no mecnico, pues depende del concurso de la memoria, el goce, resista no el animal, es un hecho psicolgico.

La sequedad de la garganta es un esta- do fsico, y est no es causa de. Desde este momento no es la ley de causalidad la que rige el hecho, este tiene su fuente en la ley de finalidad. El animal bebe para calmar su sed, se contiene de hacerlo para no ser castigado; en uno y otro caso es la concepcin de una cosa futura lo que dicta el proceder del animal.

He aqu cmo se demuestra la exactitud de lo dicho ant e r ior me nt e : que se su- merja la espynja en agua en cido sulfrico, se empapar lo mismo aunque el liquido haya de producir su disolucin; el animal lamer el agua y rechazar el cido sulfrico.

Porque siente que este ltimo le es perjudicial. El animal dis- tiigue, pues, lo que es favorable sa existencia de lo que puede comprometerla; antes de resolver ejerce una crtica y pone contribucin la experiencia del pasado.

No es slo el instinto quien determina la accin del animal; especie 6 in- diduo, el anirnalest obligado contar con la experiencia. La nocin de la altura y de la profundidad, el golpe de vista para calcular tina y otra, el discernimiento del grado de calor que en los alimentos y bebidas les ser soportable 6 perjudi-.

Tambin el animal debe instruirse costa suya. Un bas- tn puede caer mil veces y caer. Con esta se relaciona todo lo estrechamente posible la nocin de la vida animal.. Pensar, solamente pensar, no es an la vida. Si la piedra pen- sase, no pr eso sera menos piedra, limitndose reflejar las imgenes del mundo exterior del mismornodo que l luna se refleja en el agua.

La ms extensa sabidura no es an la vida; un libro que contuviese, descubierto, el secreto de la creacin entera, aunque adquiriese conciencia de s mismo, nunca sera ms que un libro.

Ni tampoco la sensacin es an la vida. Aunque la planta sintiese como el animal la heiida que se le hace, no por eso sera semejante ste. Todo lo que distingue al scr viviente, sensacin, inteligencia, memoria, no tiene otro sentido que ayudarle en esta adaptacin. La inteligencia y la sensacin solas seran impotentes si la memoria no se les agregase; sta es la que recoge r guarda, en la experiencia, los frutos que aqullas han producido, para hacerlos servir a los fines de la existencia.

La voluntad, lo mismo que la vida, no es inseparable de la conciencia de s mismo. Fijndose bien en la correlacin que entre ellas existe,la opinin que niega al querer del animal el nombre de voluntad, por carecer de conciencia de s mis mo, yque reivindica este nombre exclusivamente para el que.

Los iasgos caractersticos de la voluntad humana, excepcin de Ja conciencia- de s mismo, la cual tambin en el hombre puede hallarse momentnea- mente desvanecida 6 faltar por completo, se revelan lo mis mo en el animal. Daremos la prueba ms tarde. Es muy cmodo decir que la accin en el animal est determinada por la concepcin de un acontecimiento futuro, pero cuntas cosas caben, sin embargo, en estas palabras!

La concepcin de un acontecimiento futuro es la intuicin de un futuro contingente. El animal, en cuanto compara lo futuro con la situacin actual, demuestra su capacidad de discernir, prcticamente, Ja categora de lo real y la de lo posible. Ds tingue, igualmente, el fin y el medio y los pone en prctica. Si su inteligencia no alcanzase estas ideas, el querer en l no se concebira.

Las consideraciones precedentes han demostrado que el fin es la concepcin de un acontecimiento futuro que la voluntad tiende realizar. Esta, nocin del fin est lejos de comprender su esencia entera; debe, sin embargo, bastarnos por el mo- mento, hasta que, avanzando en nuestras investigaciones, po.

Vamos servirnos como de la z del matemtico, es decir, como de una cantidad desconocida. Al estudiar el querer hu mano, nos limitamos en este capitulo demostrar la ley de finalidad. Esta se formula en ]a siguiente regla: no hay que- rer sin mi fin.

No es la causa sino el fin lo que constituye el motivo determinante del querer. Pero la realizacin de la voluntad. Nos encontramos de un lado, con la esfera interna de la voluntad; del otro, con la externa, 7.

Esta esfera interna tiene su punto inicial en un acto de la facultad de concebir. La razn que hace nacer esta imagen, que origina esta concepcin, reside, en parte, en el sujeto mismo, en su individualidad, su carcter, sus principios, su concepto de la vida. Si el delin- cuente concibe la idea de un hecho culpable, esto prvicne desd luego de su naturahza delincuente; ningn hombre hon- rado concebira idea semejante Lo mismo ocurre COfl la con - cepcinde una, accin buena en el hombre virtuoso, que es imposible en el malo.

La psibilidad del primer impulso para realizar el hecho, tiene corno condicin la individualidad del sujeto; en ella estriba la razn final de aquel movimiento. Las influencias externas, por el contrario, no hacen ms que lle- var al hecho; son la causa ocasional.

Marcan el punto donde la ley de causalidad puede pesar en la formacin de la volun- tad, pero indican al mismo tiempo el lmite de esta presin. En efecto, corno ms arriba hemos dicho, en el sujeto del - proceso de la voluntad animal, estas influencias exteriores no ejercen poder directo sobre la voluntad; adquieren pujanza - cuando se transforman en motivos psicolgicos, y entonces su poder depende de la suma de resistencia que encuentran en el sujeto mismo.

Esta concepcin de una cosa futura, se distingue de los otros conceptos, en que es de naturaleza prctica. Incita al hecho, es un proyecto de ste presentado la voluntad por la inte- ligencia y el deseo. La adopcin de este proyecto depende de la fuerza de los razonamientos que lo combaten ap rue- ban. Sin esta preponderancia del pro el contra, la voluntad permanccer inmvil, como la balanza cuando los pesos de los dos platillos son iguales.

Es el asno de Buridn colocado entre dos pesebres con heno. La resolucin prueba que en el juicio del sujeto ha habido preponderancia. La satisfaccin esperada por el que quiere, es elfin de su querer.

Jams la accin es en s misma un fin, slo es el medio de conseguirlo. En ot r os t r minos, e n, cada accin, que r e mos,. Est o lle va de cir , que e n t oda accin, e l fin de la misma e s lo nico que pe r se guimos.

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El Fin Del Derecho - Rudolf Von Ihering[1]

Kisar Rudolf von Jhering dbpedia-it: Rudolf von Jhering dbpedia-pl: It is a misnamed book, abominably translated, which, however, contains certain brilliant interpretations of the primitive legal customs of the Semitic and Aryan-speaking peoples of the prehis- toric period. So, moral norms are intended for regulation of interpersonal relations and legal rules. This means that all current legal commands are products of interest that arise in a given community, whether religious, political, ethical, etc Therefore, shall determine, in its sole judgment, the reason for the earlier decisions, which really are, dl as a whole, the purpose or the practice of the subject until then. Rudolf von Jhering — Yet if the older generation of law students troubled themselves too little about history, the present generation are in some danger of being overwhelmed by the multiplicity of historical particulars commended to their attention. Obras completasVol. Osebafrom Named Graph: Modern law, for Habermas, is characterized precisely by the democratic possibility.

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Las explicaciones siguientes cap. Fines no ogamados. Los partidos politicos. Fines organizados. El Estado y el Derecho. Veremos, ms adelante, si en semejante caso no tiene el hombre el deber de colocarse en otro punto de vista. Ha establecido el equilibrio entre el bienestar yla pena de modo tal que por lo regular es el primero quien triuifa en la existencia.

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